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jun 29

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Discutir con la pareja II

Discutir con la parejaRESUMEN DE “DISCUTIR CON LA PAREJA I“:

Quedó claro que la utilidad del debate es la de conseguir una relación más exitosa, limar posibles asperezas o encontrar la mejor solución a cualquiera de las muchas cuestiones que van apareciendo a lo largo de nuestra vida en común, por encima de nuestro “ego”; es decir, poner en la mesa los problemas, pudiendo dar por buena la perspectiva del otro por encima de la propia si fuere más apropiada, Buscando un remedio y no una confrontación que identifique quien es el “macho alfa” de la relación, es decir debatir mas que discutir con la pareja.

Ya hemos tratado también, en el anterior artículo, el tema de la intimidad, el enfoque y el tiempo como condiciones indispensables para una charla que aporte soluciones y no nuevos problemas.

Detallaremos entonces algunas técnicas adecuadas para evitar que las pasiones tomen el control, evitando aquellas señales que puedan ofender o hacernos sentir ofendidos.

EL MODERADOR:

La figura del moderador es muy útil en los grandes debates, él no tiene opinión alguna, pero se encarga de que no se pierdan la formas, despasionaliza las intervenciones y reparte los tiempos.Como es evidente no podemos contar con un moderador que medie en nuestra relación, generalmente no hace falta y podría complicar las cosas, pero sí que es muy útil evitar él “toma y daca” en nuestra conversación, cuando más que escuchar, preparamos nuestra réplica, interrumpiendo constantemente, subiendo así el “fragor de la batalla” y perdiendo el objetivo principal que es comunicar.   Por ello dispondremos de un moderador personal simbólico, un bolígrafo, una figurita, un mechero, cualquier objeto, que mientras lo tengamos en la mano nos otorgará el derecho exclusivo a hablar, sea el tiempo que sea.    Una vez acabada nuestra argumentación, se lo entregaremos a nuestro interlocutor para que exponga su versión sin temor a ser interrumpido. De esta forma evitaremos esa especie de partida de “pimpón” en la que, a menudo, se convierten nuestras discusiones.            Si no somos capaces de recordar todo lo expuesto por nuestro oponente, que se dilata más de lo debido, procuraremos tratar las cuestiones de una en una o deberemos ir anotando los puntos de interés de la plática para que no quede nada en el tintero.

LA EXPOSICION:

Discutir con la parejaAunque las palabras habladas no son más que vibraciones de sonido que en absoluto pueden hacernos daño, pues físicamente su influencia es poca, les concedemos la capacidad de provocarnos emociones de satisfacción o sufrimiento que nos llevan a reacciones, a menudo desmesuradas, por una interpretación errónea de la intencionalidad que las ha producido, interpretación motivada por la predisposición del oyente más que la voluntad del emisor.

Huelga decir que debemos siempre mantener las formas con nuestra pareja, pero en este caso debemos ser especialmente escrupulosos, queremos encontrar soluciones no ofender o herir a nadie por ello tendremos que cuidar nuestro vocabulario verbal y no verbal.

Pero vamos a ir un poco más lejos, debemos ser todo lo concretos que nos sea posible, para que nos comprendan y provocar las acciones correctoras y no reacciones defensivas, a que me refiero, pongamos un ejemplo.

Nuestra pareja, al llegar del trabajo suele dejar su ropa sucia en el baño y estamos hart@s de tener que recogerla luego.

1º – Procuramos liberarnos de cualquier emoción de furia que pudiera perturbar nuestra intención de encontrar una solución.

2º – Concertamos un momento para hablar, buscamos el momento y lugar adecuado, de ser necesario elegimos nuestro moderador.

3ºA-       Exponemos.- Eres un guarro, la casa parece una pocilga por tu culpa, me mato a trabajar y tú lo echas todo a rodar en un segundo, estoy harta de ti.

                Situación –  Nuestra pareja  interpreta una agresión hacia él,  sabe que es un humanos, que su casa es una vivienda, que su esposa está viva y no considera que haya que romper la relación.              En verdad, no tiene ni idea de lo que ocurre, solo que se siente mal y reacciona de forma defensiva, subiendo el tono de la conversación.

                Resultado- Está clarísimo que no se conseguirá que el esposo ponga la ropa en el cesto de la ropa sucia, ya que en ningún momento se ha hablado de eso; sí que es fácil que la consecuencia será discutir con la pareja, una pelea que incomodará a todos, .

3ºB-         Exponemos.- Perdona, cariño, ya sé que vienes muy cansado del trabajo, pero cuando te duchas, sueles dejarme la ropa sucia tirada en el baño y luego tengo que recogerla, sabes que lo hago lo mejor que puedo y a veces no llego por mucho me esfuerce, ¿me podrías ayudar llevándola al cesto?.

              Situación – Nuestra pareja interpreta que somos conscientes de sus esfuerzos, lo comprendemos y que tenemos un problema muy concreto en el que nos puede ayudar cambiando sus costumbDiscutir con la parejares.

                 Resultado – Puede o no cambiar su rutina, pero desde luego ha entendido su responsabilidad en el hecho y capacidad para hacernos la vida más fácil, puede ofrecernos una razón o solución que quizá no habíamos tenido en cuenta, pero no se sentirá amenazado en absoluto, habremos evitado discutir con la pareja.

                No obstante, muchas veces, no somos capaces de conseguir un nivel de comunicación adecuado en nuestra relación y cada vez nos adentramos más en una espiral que nos lleva a una vida desasosegada, si esto ocurre, es mejor acudir a un profesional que nos aporte las herramientas para encontrar la mejor solución, que como último recurso,  podría llegar a ser disolver nuestra relación de pareja; pero hasta eso se puede hacer de forma correcta.

Puede que te ayude saber a un poco mas consultar “APRENDIENDO A DECIR “NO”, ASERTIVIDAD Y AUTOESTIMA (1)

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